Translate

miércoles, 24 de febrero de 2016

NAVY

Me he dado cuenta que desde que soy madre estoy más vieja. Si, vale, el tiempo pasa, pero yo estoy segura que la maternidad  acelera el proceso de envejecimiento, las noches sin dormir pasan factura y yo llevo muchas de esas a mis espaldas. Creo que alguna vez os he contado que precisamente mis hijos no han sido de dormir como lirones y podría decirse que me he estado unos cinco años durmiendo de manera precaria. También es verdad que todo pasa y Alma ahora duerme como una bendita y Guillermo casi, casi...

Pues bien, a lo que voy, el no dormir, el stress mañanero de llegar a tiempo al cole y que los niños no tengan ganas de despertarse, tampoco de vestirse y mucho menos de desayunar. Los gritos encolerizados míos intentando poner orden al caos de esos momentos, salir disparados a la calle y llegar por los pelos. 
El no quiero comer, eso no me gusta, las peleas entre hermanos, las toses nocturnas con sus correspondientes vómitos y cambios de sábanas en la madrugada, por supuesto las bronquitis del niño, el trabajo cuando lo tengo, la casa y los estudios y un largo etc, todo eso, obviamente, envejece. Y no lo digo yo, no, lo dicen las fotos que cada vez que me veo  y comparo con temporadas pasadas lo noto más y más. 

AH! y no hay cosa peor que encontrarte con alguien que hace años que no ves y así de primeras no te reconozca y cuando por fin lo hace te diga que has cambiado, que tu cara de niña ha desaparecido. Bonita manera de llamarte vieja!!!

La maternidad me ha puesto arrugas, pero también me ha dado super poderes que cuando estaba joven y lozana no tenía. Corro como un lince cuando voy tras ellos y sus patinetes, camino del colegio (Amarillo Fluorescente, tus hijos crean tendencia y los míos son muy envidiosos...), no hay runner que me supere en esos momentos, y a veces hasta con tacones, nada de  Asics, ehh!!
Puedo cogerlos al vuelo cuando están a punto de caer desde cierta altura evitando en la mayor parte de las veces que ellos sufran daño alguno (como quedo yo es otro tema, de ahí mi vejez y lesiones...). Soy capaz de hacer no dos cosas a la vez, no, hasta cinco y seis. 
Poseo una fuerza sobrenatural que me permite llevar dos hijos en brazos más sus correspondientes pertenencias y además he desarrollado una intuición extraordinaria y hasta yo diría sobrenatural. Intuyo cuando están liando una buena, cuando están tristes y hasta sé con un par de días de antelación cuando caerán malitos. Ah! y lo mejor de todo es que tengo poderes curativos, mis manos y mis abrazos calman niños que lloran por algún malestar e incluso soy capaz con una canción y mis caricias dormirlos.

Así que sí, estoy mas vieja y más fea, pero también he adquirido durante estos años unas capacidades dignas de cualquier super heroína, y al final mis arrugas se compensan con el brillo en los ojos que siempre tengo al verlos crecer cada día sanos y felices!
¿Madres, verdad que todo esto os suena?

Y mi look, pues formado por básicos de otras temporadas, no tiene nada de especial y sin embargo me gusta.  Esto de vestirse es como la vida, cuanto más sencillo más bonito...














Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Google+ Followers